Juagando con una pareja


trio-sumiso-Nuria-GlamCon Mauro había compartido distintos encuentros. Es un hombre especial,  vive el sexo sin complejos y lo comparte con su mujer con absoluta libertad. Por ello, no me sorprendió recibir su llamada para concretar una tarde de sexo junto con Marta, su pareja.

Me sentía húmeda y excitada. Los trios siempre me han gustado y mientras me acercaba no dejaba de morbosear en como sería el encuentro, como sentiría sus cuerpos junto al mío, como compartiríamos besos a tres bandas, como recorrería un cuerpo con mi boca mientras otra lamería el mío. Sin darme cuenta empecé a acariciarme el sexo en el coche. Me estaba poniendo a mil.

Nerviosa y deseosa de vivir esta nueva Nuria Glam Experience llamé al timbre de la puerta. Me contestó Mauro y me dijo: Sube, encontrarás la puerta del piso abierta. “Entra, ciérrala y espérate de espaldas a la puerta”. Ummmmm, pensé, esto promete¡¡¡

Cumplí sus deseos. Entré, cerré la puerta y me quedé de espaldas al pasillo que se encontraba en una ténue y sensual penumbra. Las notas vaporosas del Nocturno de Chopin flotaban como caricias por el espacio. Tiernamente Mauro me dijo: “Bienvenida, estás muy guapa Nuria. Creo que vamos a pasar una tarde muy agradable de juegos eróticos”. Con ternura cubrió mis ojos con un pañuelo de seda y me dejé llevar por su mano.

Me gusta ser escort de lujo. Sentir toda la intensidad del momento, vivirlo con deseo y pasión. Me encanta sentirme excitada, nerviosa y notar las sensaciones a flor de piel. La voz de Marta me susurró: “Me gustas, déjate llevar” y noté, al instante, como sus labios se posaban tiernamente sobre los míos, sus manos recorrían mi cuerpo y como abría mi camisa y besaba mis pezones duros y erectos, deseosos de recibir caricias, de sentir en ellos el calor de sus labios a la espera de placer. Marta se dedicaba con una ternura maravillosa a recorrer mi cuerpo por delante mientras Mauro recorría mi espalda hasta encontrar mi culo.

De pie, únicamente con mis zapatos de tacón y el pañuelo cubriendo mis ojos, me sentía indefensa y excitada, caliente y erotizada. Mi piel sentía el placer y el deseo. Mi sexo estaba húmedo y caliente. Sentir las manos, los pechos, los labios y las caricias de Marta en mi piel, mientras Mauro apretaba su polla contra mi culo, besaba mi nuca y me ofrecía a Marta,  me tenía fuera de mí. Notar los dedos de Marta como acariciaban y penetraban mi sexo me produjo un espasmo de placer que recorrió mi cuerpo de arriba abajo.

Mis labios buscaban sus labios, mis manos deseaban acariciar sus cuerpos, mi piel quería sentir sus pieles, mis gemidos se entrecruzaban con los suyos, mis susurros de placer se mezclaban con sus besos y sus besos se perdían en mi cuerpo.

Placer, placer y más placer. Deseo, deseo y más deseo. Morbo, juego, pasión, caricias, calor, humedad, sexo y más sexo. Dar y recibir a partes iguales.  Vivir y Sentir eso es lo que hace de la Nuria Glam Experience una experiencia más allá del sexo.