Subasta Glam

subhasta-221x300Esta mañana me levanté muy zorra. Desde que decidí convertirme en escort en mi tiempo libre he intentado satisfacer con pasión a mis clientes y, por qué voy a negarlo, he disfrutado de situaciones morbosas, de momentos excitantes y he sentido intensamente el placer que me han proporcionado.

Pero hoy es distinto. El placer que quiero sentir no es el de la Geisha que se desvive para proporcionar placer, si no el de la zorra que quiere sentir y ser la dueña de su deseos más ocultos. Me fascina y me excita sentirme el centro del deseo de muchos, sentir como se excitan viéndome y compitiendo para poseerme. Mientras estos deseos excitaban y mojaban mi sexo mi mente urdía como podría satisfacer mi morbo sintiendo esas sensaciones. De repente se me ha ocurrido la fórmula: Voy a subastar mi cuerpo al mejor postor…

He puesto un anuncio en el foro de una conocido club de intercambio y he llamado a un amigo para que me organizara y dirigiera la fiesta. En pocos segundos he recibido la respuesta de foreros interesados y mi amigo ha ido informando de las condiciones:

  • Cada postor tendrá un minuto para, con ternura y destreza, revisar la mercancía
  • Sólo el mejor postor tendrá derecho a poseerme, como y por donde quiera
  • Los perdedores en la puja, puestos en circulo, deberán masturbarse mientras el ganador me folla

Mientras la selección natural escoge a los participantes me preparo para la ocasión: tacones de aguja eterna, medias negras de delicado encaje, ligas y corpiño a juego, una cinta negra para taparme los ojos, sin bragas (¿para qué?) y abrigo largo para el trayecto.

Sólo la disposición de la sala acrecenta mi excitación. Mi piel arde y siento mi coño húmedo y caliente.

Sillas en penumbra dispuestas en medio círculo. Sólo una luz ilumina el centro. El lugar exacto que ocuparé en pocos segundos. Tengo las sensaciones a flor de piel sabiendo que voy a ser objeto de deseo. Exactamente lo que me apetecía.

Me coloco en el centro del circulo, tapo mis ojos y hago una señal para que empiecen a entrar los participantes en mi fiesta del deseo. Una vez se hace el silencio dejo lentamente deslizar mi gabardina hasta los pies, un murmuro de excitación recorre la sala y un calor intenso, punzante, agradable, excitante recorre mi cuerpo. No ha empezado la revisión y ya siento mi coño chorrear por mis muslos.

Siento mi primer pujador como recorre, mis pechos, acaricia mis muslos, recorre mis labios y hunde sus dedos en mi coño mojado. Lanzo un pequeño suspiro de placer y arqueo mi cuerpo para ofrecerle mi culo para su inspección. Lentamente amasa mis glúteos e introduce sus dedos en mi culo. Buuuufffff por dios, es el primero y me muero de placer y excitación.

Uno tras otro van repasando cada detalle de mi cuerpo y en mi mente quedan grabadas sus manos, su olor, su delicadeza, oriento su posición en la sala y espero el inicio de la puja para intuir quien me follará.

El deseo y el morbo se están convirtiendo en locura, la puja ha empezado: 500, 520, 550, 580… a cada aumento de precio una oleada de calor y deseo recorre mi cuerpo, con la mente identifico voz, posición y sensaciones y mi coño chorrea de excitación.

La puja continua incesante 900, 920, 950, 980… Hasta que el silencio domina en la sala, 1.000 a la una, 1.000 a las dos…Fue entonces cuando oí por primera vez su voz detrás de mí. Sólo pujó una vez… 2.000 € oí y con su voz sentí sus manos recorrer mi cuerpo y como sus dedos penetraron con suavidad y destreza mi coño y mi culo. Cuando oí su voz supe que sería suya y mi cuerpo tembló de deseo.

Ahora ya como su esclava sentí como recorría mi cuerpo, acariciaba mis pechos, besaba mi cuello y desnudaba mis ojos mientras susurraba a mi oído: ¨Quiero que veas como se masturban mientras te follo el culo¨. Lentamente me arrodille ante él y me introduje su polla en mi boca, chupándola lentamente al principio e intensamente al final. Tragándomela entera. A mi alrededor veía a los perdedores excitados con la visión, masturbándose extasiados. Finalmente el desconocido ganador me puso como una perra y penetró mi culo con un golpe seco y profundo. Lancé un gemido mezcla de dolor que rápidamente se torno en intenso placer e inmensa excitación. Sentía su polla entrar y salir, mientras con mi mano acariciaba el clítoris mientras mis ojos seguían extasiados el movimiento de los perdedores. Tres golpes de cintura secos, duros, profundos, largos anunciaron su orgasmo y con él, el mío, excitada mientras veía caer la leche de los otros participantes sobre mi cuerpo exhausto, rendido y satisfecho. Por un día he sido puta para mi propio y único placer… aunqué estoy segura que a ellos también les encantó.

NG

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